El Dolor pélvico es una condición que acompaña a las mujeres por mucho tiempo y no se le da la importancia debida, la rapidez del día a día sumado al estrés hace que las mujeres dejen pasar síntomas, se sobreponen al dolor por sus labores y familia. Pero este conjunto de situaciones no ayudan al diagnóstico precoz del dolor pélvico crónico. Este dolor constante en la zona baja del abdomen, puede traer muchas consecuencias negativas en la salud de las mujeres, baja productividad en el trabajo, altos niveles de estrés y ansiedad, abuso de analgesicos y opioides que pueden generar gastritis y dependencia, dolor durante las relaciones sexuales y disminucion de la libido. También a nivel económico y salud pública de todo un país por ejemplo este trastorno afecta al 15% de las mujeres en los Estados Unidos y tiene costos anuales de más de $3 mil millones de dólares. El origen del dolor pélvico crónico pueden ser varios y debemos considerar que para tener un manejo adecuado de este dolor se debe realizar un examen físico completo para establecer un diagnóstico certero y trabajar con un equipo multidisciplinario de profesionales de la salud.
En un estudio se describe el uso de cannabis medicinal en mujeres con dolor pélvico crónico (DPC), revelando que una de cada cinco mujeres que padecen DPC utilizan cannabis para manejar los síntomas. De las usuarias de cannabis, el 96% informó una mejora en los síntomas y la mayoría lo usa al menos una vez por semana. Aunque la mayoría de los estados de EE. UU. tienen programas de seguimiento y monitoreo de cannabis medicinal, la mayoría de las usuarias de cannabis en el estudio no utilizó un programa oficial. El uso de cannabis en pacientes con DPC está aumentando debido a la disminución en la prescripción de opioides para el manejo del dolor. Los resultados indican que el cannabis puede ser una alternativa para pacientes que buscan disminuir su dependencia de los opioides y AINES. El estudio señala que se necesitan investigaciones futuras para evaluar el uso del cannabis en diferentes diagnósticos. También se señala la necesidad de ejercer precaución al discutir el uso de cannabis con pacientes con antecedentes de abuso de sustancias o aquellos en riesgo de desvío del producto.
Dolor pélvico, ¿Tratarlo con Cannabis medicinal?
Las investigaciones sobre receptores cannabinoides CB1 y CB2 hallados en el tracto genitourinario, músculos pélvicos, entre otros targets terapéuticos, son la base del sustento científico que los cannabinoides pueden ser una alternativa para el tratamiento del dolor pélvico crónico.
No solo podemos evidenciarlo en la parte molecular sino también en la práctica clínica en un estudio que se realizó en 240 pacientes con dolor pélvico crónico (DPC), de los cuales 26 pacientes usaron cannabis fumado (23%), la cual no es la vía de administración adecuada. Por otro lado, solo el 19% de los pacientes que utilizaban cannabis utilizaban un programa estatal de cannabis médico para obtener el medicamento. La frecuencia de uso varió, con la mayoría utilizando al menos una vez por semana. Los usuarios de cannabis y no usuarios utilizaron una variedad de medicamentos y terapias alternativas para el manejo del DPC. Los usuarios de cannabis fumado eran más propensos a utilizar relajantes musculares o supositorios vaginales. Las mejoras en el dolor, los calambres y los espasmos musculares fueron significativamente mayores en los usuarios de la combinación de CBD y THC de aceite de cannabis medicinal en comparación con los usuarios de CBD o THC solo. El 84% de los usuarios informaron efectos secundarios muy leves, siendo los más comunes la boca seca, somnolencia y sentir “bienestar”. Esta particularidad fue significativamente más común con el uso de THC en comparación con el uso de CBD, por el aumento de la dopamina presináptica, que es el neurotransmisor del placer y recompensa.
En este artículo revisamos el uso de medicamentos a base de cannabis (cannabinoides) para el manejo del dolor. Los opioides y AINES han sido tradicionalmente utilizados para el dolor crónico, pero se han asociado con efectos secundarios graves, como la dependencia y el abuso de sustancias, la tolerancia y la depresión respiratoria, gastritis crónica atrófica y úlceras gástricas. Dado que estos medicamentos pueden ser peligrosos, se están buscando alternativas, incluyendo el uso de cannabis. Aunque el cannabis ha sido utilizado para el manejo del dolor durante varios años, hay un control regulatorio estricto debido a los efectos adversos del humo y los efectos emocionales asociados con él cigarro de marihuana, caso contrario, el cannabis medicinal que con ciencia y tecnología ha logrado formular las vías de administración que no producen daño a la salud mental y física, basados en la evidencia científica como los aceites y gomas masticables, lociones tópicas, óvulos, supositorios, atomizadores .
Bibliografía
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